Tartas de nuez y amapolas
Los platos con texturas también pueden ser simples. Este, por ejemplo.
La clave está en los contrastes. Combinar un ingrediente suave con otro intenso, dulce con salado, cremoso con crocante y seco con jugoso. Esta receta es ideal para servir como una entrada o como bocadillos en una fiesta
Ingredientes de las tartas de nuez y amapolas
Masa
250 gr. de harina 0000
125 gr. de manteca bien fría
80 gr. de nueces
20 gr. de semillas de amapolas
1 pizca de sal
1 huevo
Relleno
4 ciruelas
½ Kg. de queso de cabra
3 cucharadas de queso blanco o ricota
Aceite de oliva
Sal
Pimienta negra
Opcional
Tomillo
Procedimiento para las tartas de nuez y amapolas
Procesar un poco las nueves.
Agregarles en la procesadora la harina, la manteca cortada en cubos (bien fría), la sal y la amapola.
Accionar hasta que se forme un arenado (debe parecer arena mojada).
Incorporar el huevo y seguir trabajando en la recesadota hasta formar una masa uniforme (no trabajar demasiado la pasta para evitar que desarrolle el gluten, lo que buscamos es una masa quebradiza y crocante).
Otra opción: si la hacemos a mano, la trabajamos un poco y guardamos en la heladera para que se vuelva a enfriar.
Envolver en film y enfriar por una hora, como mínimo. Una vez fría estirar a un espesor de 3 mm y cubrir los moldes elegidos.
Pinchar la base con un tenedor para que en la cocción no se inflen. Volver a enfriar 30 minutos y blanquear en horno a 180º hasta dorar la base apenas.
Lavar bien las ciruelas y cortarlas en gajos (con cáscara). También podemos usar dulce o jalea de ciruelas o damascos.
En un bol colocar el queso de cabra. Si es duro, cortado en trozos chicos, si es blando, desgranado.
Mezclarlo con el queso blanco o la ricota y salpimentar (ojo que el queso de cabra suele ser bastante salado, pero se puede usar sin timidez la pimienta, que combina muy bien). También podemos agregar hojitas de tomillo.
Colocar la mezcla del queso sobre las tartas y, por encima, los gajos de ciruela.
Cocinar hasta gratinar a 200 grados. Si tenemos un horno que despide calor desde arriba, las dejamos hasta que doren un poco. Y si tenemos un horno común colocamos los moldes en el estante más alto, por unos minutos, cuidando que la masa no se queme, ya que las nueces tienen mucha grasa (de la buena) y se ponen amargas.
Retirar del horno y servir con unas hojas amargas de rucula, envidias o berro.
El tiempo de enfriado en la heladera tanto del bollo como de la masa en el molde, evita que se achique durante la cocción

