¿Qué significa “Al Dente”?
Seguramente muchas veces ha escuchado la expresión “Al dente” cuando ha ido a un restaurante italiano ¿Cierto? Pero ¿Sabe qué es lo que realmente significa? Le explicamos a continuación…
Al dente es una expresión italiana que significa “al diente” y se utiliza para referirse a alimentos cocidos. Mayormente, la expresión se relaciona con las pastas, sin embargo, a veces se emplea para el arroz o los vegetales. Lo que se busca es alcanzar la contextura adecuada y asegurar que la comida esté cocida. Aprender a cocinar al dente requiere de práctica y una constante supervisión en la cocina.
El término se origina del hecho que la pasta necesita ser masticada debido a que tiene cierta consistencia. La pasta que se pega a los dientes, usualmente es considerada como una pasta que no se ha cocido del todo y puede tener un color pálido o un sabor a harina. Esto es algo indeseable, excepto cuando la pasta está acompañada de otro alimento horneado; en este caso la pasta se cocina en el horno luego de haber sido hervida. Debe ser movida mientras se cocina y hay que probar constantemente, ya que la línea entre la pasta al dente y una muy cocida es sumamente fina.
Muchos chefs italianos y de otras partes del mundo, prefieren la textura de la pasta al dente. Esta textura densa, presenta un muy buen sabor y anima a los consumidores a que se detengan un momento a degustar su comida y masticarla. Las pastas que están sobrecosidas, tienen un sabor distinto y pueden opacar una salsa bien hecha.
Cuando los vegetales están cocidos pero aún conservan cierta dureza, también se les puede considerar como “al dente”. Este tipo de vegetales pueden ser utilizados en una gran variedad de platos y la textura causa una sensación placentera en la boca. Así mismo, cuando se cocinan al dente y se enfrían con agua, los vegetales conservan un brillo y colores distintivos, que hacen que un plato luzca más atractivo para la vista.
Para cocinar la pasta al dente, utilice una olla con bastante agua hervida con sal. Agregue la pasta y utilice el tiempo que se le indica en el envase como una guía. Remueva frecuentemente para evitar que se pegue y baje un poco la temperatura para que no se queme. Luego, pruebe la pasta hasta que sienta el sabor al dente. La pasta al dente se puede masticar sin sentir ninguna parte dura; debe ser inmediatamente colada y servida con la salsa.

